Política
Beneficios para los "amigos"

López entregó obras sin licitación al empresario que hundió el Titanic

A través de su empresa COVINE, Pascual Mammoliti se adjudicó los trabajos que se llevan adelante en la Escuela Técnica N°1.

El intendente Facundo López entregó obras sin pasar por un proceso de licitación al empresario que hundió el Titanic, Pascual Mammoliti, quien a través de su empresa COVINE, se adjudicó los trabajos que se llevan adelante en la Escuela Técnica N°1.

En medio de una crisis financiera que apenas le permite al municipio pagar los sueldos de los trabajadores en tres cuotas, la comuna liberó al empresario dos pagos por un total de 2.271.500,28 pesos. 

Durante el acto de entrega de viviendas del complejo "Los Tilos VI", López elogió a la empresa afirmando que es gente que "quiere que la ciudad crezca y siga por el camino del desarrollo”.

El "Lázaro Báez" necochense fue el responsable del hundimiento del Barrio Plan Federal 6 de Quequén, a los pocos meses de ser adjudicado. Fue durante la gestión del radical Daniel Molina en el año 2007.

Historial de corrupción

Apenas pasados unos pocos meses de su construcción, cuando los vecinos se estaban haciendo a la idea de que el sueño de la casa propia ya era una realidad, comenzaron las primeras denuncias de que las casas del Barrio Plan Federal 6 se estaban hundiendo como el Titanic.

Los informes indicaban que la empresa Tauro S.A., propiedad de Pascual Mammoliti, no había respetado el plan de obra exigido en el pliego licitatorio. En el terreno donde se construyeron las viviendas existían los silos subterráneos de la Junta Nacional de Granos y estas cavas fueron rellenadas con basura, autos viejos, gomas y elementos contaminantes.

Según se pudo saber a través de informes realizados por la prensa, el municipio firmó las certificaciones correspondientes a fines de que la Empresa Tauro S.A. pudiera cobrar sin realizar las inspecciones pertinentes.

El Concejo Deliberante, copado por la mayoría radical, más allá de un tibio pedido de informes, no levantó la voz aunque el escándalo tomara proporciones nacionales.

A los pocos días, en conferencia de prensa y a través de comunicados oficiales, el entonces intendente Molina -rodeado de funcionarios y concejales- anunciaba que Tauro S.A. asumía la responsabilidad de lo sucedido y correría con los gastos de reparación de aquellas viviendas sin riesgos estructurales y la reconstrucción de las 32 viviendas más afectadas.

Tiempo después, se anunció con bombos y platillos que el Gobierno nacional enviaba a Necochea los fondos para la reconstrucción del Barrio Titanic, denominado 6 bis. Aparecían en escena las fotos de Horacio Tellechea junto a Roberto Porcaro como los “gestores” del milagro.

Nadie explicó por qué no se cumplía el acuerdo firmado con Tauro S.A. en el que la empresa asumía la total responsabilidad y los costos de la obra.

La compañía Tauro S.A. realizó jugosos aportes a la campaña electoral de los Kirchner y se los premió con más obra pública, la reconstrucción del barrio Titanic. Nadie cuestionó que se le entregara esta obra sin llamado a licitación previo; una primera etapa iniciada en la gestión radical y continuada bajo la gestión Tellechea.

En el marco de la Comisión de Viviendas del Concejo Deliberante, desde el Departamento Ejecutivo confirmaron que en 2012 arribaron a las arcas municipales alrededor de 2 millones de pesos para finalizar la construcción de las viviendas y estos fondos no fueron destinados en su totalidad para tal fin.

Estos valores llegaron a Necochea para concluir un barrio con 32 viviendas, pero solo fueron entregados a la empresa 400 mil pesos. El envío fue realizado a los efectos de subsanar los inconvenientes de corrupción en el Barrio Nº 6. En el camino se perdió un millón de pesos.

Lectores: 10821

Envianos tu comentario