Política
Arma de doble filo

Políticos locales "no dan pie con bola" en las redes sociales

Las redes sociales, gestionadas de manera indebida, no siempre traen las consecuencias deseadas.

Los políticos creen haber descubierto en las redes sociales la panacea para hacer campaña sin un mango. Son efectivamente una herramienta potente a la hora de establecer vínculos directos con los ciudadanos, pero manos inexpertas gestionándolas son más peligrosas que mono con navaja y pueden costarle muy caro al candidato. 

El discurso político siempre apeló a la retroalimentación en la comunicación, según dicen, "a nutrirse con la opinión del vecino" y utilizan muletillas como "de cara a la gente", "vos con voz", "con vos", "cara a cara" y otras que van por el mismo rumbo. 

Sin embargo, no todos "se bancan" el feedback generado con el vecino. Por ejemplo, el intendente Facundo López reconoció que por pedido suyo, su esposa, Gisela de Negri, hace captura de pantalla de los comentaristas y perfiles opositores a su gestión que los envía a un abogado para accionar legalmente en el futuro. 

Pero la obsesión de López fue más allá y tiene trabajando en el local partidario del Frente Renovador a empleados municipales cazando virtualmente a usuarios que critican la gestión. La misma fuente indicó que también tienen la orden de crear trolls para atacar a medios críticos y dirigentes opositores. Todo con recurso humano pagado por los vecinos de Necochea. 

Las redes sociales, gestionadas de manera indebida, no siempre traen las consecuencias deseadas. Cada publicación del intendente genera una catarata de insultos y críticas a su administración que a pesar de la intervención de los trolls son incontrolables. 

Otro caso similar es el de Gonzalo Diez, que comparte el "minuto a minuto" de la campaña con sus seguidores pero el efecto bumerang de las redes no siempre es positivo. 

"Bla bla bla bla bla bla bla... todo payasadas; nos toman por estúpidos, salen ahora y después querés hablar o consultar y no está o está ocupado en reunión. Cincuenta años que están en el municipio, manga de ladrones del pueblo y ¿qué carta le entrego el trapito si no sabe ni escribir? ¡Dejen de mentir chupa sangre del pueblo!", respondió un usuario ante una publicación del candidato radical. 

El pensamiento políticamente incorrecto 

Las metidas de pata son moneda corriente en las redes. Un pensamiento mal expresado, la expresión de un pensamiento íntimo, puede llevar a la crucifixión pública de quien la emite. 

Cristina Murray, ex candidata a la presidencia del Comité Emiliano Abásolo, fue víctima de un sincericidio que provocó el repudio de toda la comunidad. Tras las ollas populares y reclamos de agrupaciones sociales por mayores recursos para los comedores, la ex consejera escolar radical "se la mandó". 

Muy suelta de cuerpo, tiró su receta contra el hambre y los reclamos populares: "Hacele mandados a la gente mayor, aprendé a coser y a tejer. Mirá todo lo que podés hacer en lugar de estar cortando una calle, molestando a los que trabajan". 

La dirigente radical fue más lejos y arengó: "Nos tenemos que organizar los que trabajamos y nadie nos regaló el trabajo, y molerlos a palos por chorros". 

La política 2.0 

"Si hace y no dice, no lo hizo", es el pensamiento general e invaden las redes de fotos de baja calidad donde se trata de mostrar a un candidato amado por sus seguidores y acompañado por referentes nacionales y provinciales, pero con un discurso ajeno al pensamiento e intereses de los usuarios. 

Según los más recientes estudios, se pudo establecer que Facebook sigue siendo la red social con mayor acogida, con alrededor de 1.550 millones de usuarios en todo el mundo; sin duda es una gran audiencia que no tienen los canales de televisión, radios, diarios o revistas, lo que lo convierte en una herramienta de marketing político muy potente en continuo crecimiento.

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